lunes, 10 de octubre de 2011

Chinatown

Después de haber pasado un día entero en el hotel recuperándome de mi fiebre y cagalera con un éxito relativo pero afortunadamente patente, hoy comenzaríamos nuestra aventura en el conocido Landmark, el edificio más alto de Tokio. Un rascacielos de unos sesenta y nueve pisos, cuyo ascensor los sube en tan sólo unos cuarenta segundos.
Antes que nada, os muestro una imagen curiosa que ha corroborado lo que tenía entendido ya, y es que en Japón, los metros se petan tanto que la gente debe aprovechar para rozar sus cebolletas por doquier con todo lo que parezca mínimamente femenino (o no). Por eso hay un bagón a disposición de mujeres para que ningún pervertido la involucre en una situación desagradable.

 
 Salidos del tren, nos dirigiríamos al Landmark, que veíamos desde lejos en un leve trayecto a pie que también nos sirvió para ver los alrededores que visitaríamos posteriormente.





 
   Dentro del edificio Landamark por fin. Os he colocado fotos más un vídeo de las vistas y otro de bajada en ascensor, a veces me empano tanto que cuando estabamos subiendo y quise grabar un video, era demasiado tarde.
























A modo de curiosidad, os coloco algo que no es nada nuevo, pero que los que lo desconozcáis os va a resultar al menos curioso. En Japón, los restaurantes acostumbran a exhibir maquetas que parecen reales de sus platos, para que no sólo los veas en un menú del día, sino que además puedas hacerte una idea aproximada de cómo es. Yo pienso que están curradísimas. Me preguntó en qué consistirá el trabajo de… ¿Diseñador de comida de plástico?



 Nuestra siguiente parada tras comer y demás, tendría lugar en el puerto, pasando previamente por atracciones y la conocida noria (al menos conocida por mí). Allí había una atracción de terror a la que entré con una compi. Joder, entre que yo soy fácilmente sugestionable y entre que ella no me lo ponía nada fácil, parecía que dentro moriríamos tristemente atacados por monstruos de plástico, mientras yo les golpeaba como un gilipollas con una linternita que nos daban y mi compañera me usaba de escudo mientras gritaba… Como unos malditos cobardes no pudimos llegar al último nivel de la atracción, pero no es preocupéis, en el fondo sé que tengo madera para salvar el mundo.














 
  Videos de la entrada a la atracción del terror.







 

Vistas del puerto y trayecto a China Town:


























Cuando llegamos a China Town, nos encontramos inmersos en china, literalmente. Fue un choque de culturas, en la que ésta mantiene su esencia parcialmente en una capital inmensa.



























 Os coloco un video que me impactó mucho, será que tengo las emociones a flor de piel en éste país:



 

Razi nos comentó sobre un museo que había en Chinatown de efectos ópticos. Había visto fotos en su blog, pero nunca me imaginé verlo yo en persona. Es cojonudo.



















 
 ¿Mi balance en lo que llevo aquí? Desde hace cinco días me encuentro con vivencias muy positivas, cada día que pasa me siento más afín a éste país. Quizá éste sea un paso para plantearme volver a visitarlo sólo o con algún amigo. Mañana he quedado por la noche con un chaval que conocí en el aeropuerto para salir por ahí y que me dio muy buena impresión.
 Desde que estoy aquí, estoy prácticamente en una nube. Comparto aventuras con diez personas a mi modo, de manera que intento no forjar compromisos demasiado fuertes por varias razones, una de ellas es porque creo que tenemos distintas formas de ver esto. No es ni bueno ni malo, sólo que creo que, yo sea posiblemente el que fantasee con pasar aquí más tiempo en un futuro y decido vivir todo de la manera más intensa posible. Me identifico bastante con Razi, pienso que de alguna forma si él con sus cojones ha conseguido esto, yo también puedo vivir mi vida a mi manera (Ahora que sé que me lees, tampoco nos pongamos melodramáticos que no se me da bien). En realidad nunca he tenido ninguna prisa ni ninguna duda. 

 Un abrazo muy fuerte a todos, os echo mucho de menos.

3 comentarios:

  1. Me ha encantado el museo de efectos ópticos,qué divertido, hay fotos super guapas y que te darán buen recuerdo.
    Besitos

    Ikebana

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  2. Que guay todo tato!!! Hay fotos super chulas! Y has estado en el sitio ese donde se rodo memorias de una geisha! Me acuerdo que lo vi en callejeros viajeros! jeje
    Y el museo mola muchisimo la verdad!
    Me alegro muchisimo de que estes tan bien, quitando la diarrea, jajaja
    Un besito tatien! Te quiero!

    Awraaaauuuuuu

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  3. Im-presionante. Que lugares tan interensantes y llenos de sensaciones, y no lo digo por la casa del terror. Tus reportajes fotograficos nos traslandan constantemente contigo a ese pais que rebosa luz y magia, nunca unas imagenes habian dicho tanto. Las vistas desde El edificio Landamark, las comidas de plastico que estan para hincarles el diente, China Town con esa explosion de color, el museo de efectos opticos, todo es un continuo disfrutar de una cultura que tiene mucho que enseñarnos. Sigue disfrutando como lo estas haciendo, eso si sin caguetilla, empapate bien de todas las vivencias que alli puedas tener para luego hacernos participes y volverlas a revivir y cuidate... besitos

    ZANGUAN

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